miércoles, 30 de junio de 2010

Tiempo

Mientras más lo pienso más me convenzo que el tiempo tiene vida propia....Vive a tus espaldas pendiente de lo que tú requieres de él....si deseas que pase raudo actúa como si no escuchara...no está allí para atender tus deseos...y cuando quieres que desaparezca se sienta en tu falda a mirar cómo te afanas por sacarlo de tu vida.
El intentar hacer eterno lo bueno e insignificante lo malo....o la espera....es un juego de tortura que sólo él disfruta.... Sin embargo, qué sería de nosotros sin él? Acaso no lo traemos a la memoria cuando rememoramos hechos vividos?...."qué tiempos aquellos..." Cuando cerramos los ojos e intentamos imaginar lo que traerá el mañana?...."con el tiempo lo lograré..."
Traicionero pero necesario, debemos aprender a convivir con él de la mejor forma posible...en paz...en armonía...sólo entregándonos a lo que es el hoy y el ahora.... el verdadero momento que podemos controlar...
Así es que muy a pesar nuestro cerremos los ojos y disfrutemos el "presente" el "regalo" que nos da el tiempo....

Carpe diem.....Carpe vita....
"DIEM LOQUIMOR FUGERIT IN VITA AETAS: CARPE DIEM, QUAM MINIMUM CREDULA POSTRERO" (Mientras hablamos, huye el envidioso tiempo.......goza el día y no confíes lo más mínimo en el mañana)

martes, 29 de junio de 2010

Puede la vida comenzar después de los 40 años?

Hace unos meses revisando vieja literatura de esas con sabor romántico y novelesco me pregunté si después de los cuarenta era posible volver a sentirse viva, reanimada y dispuesta a concretar sueños guardados en lo más recóndito de nuestro ser..... En ese momento mi respuesta automática fue un rotundo: "no!!!!! claro que no....es ridículo pensar que a esta edad se puedan sentir mariposas en la barriga"...... Pero Dios siempre nos tiene una sorpresa en el lugar y en el momento menos pensado (al menos por nosotros).... Debo confesar que mi planteamiento cambió rotundamente después de algunos cafés compartidos y de unas horas robadas a la rutina nocturna.
La vida aún pudo depararme un regalo, un magnífico obsequio del cielo que hizo darme cuenta que puedo jugarme la última carta que quiero jugarme (no se si me explico...pero así lo siento).
Tal vez es apresurado, tal vez loco e irresponsable.... pero mi vida dará un cambio drástico dentro de un tiempo.... Pero eso será tema para una nueva opinión de esta pepa que se despierta a la vida en el segundo tiempo del partido.

Gracias vida, gracias amor, gracias mi Dios.